Etiqueta: Papa León XIV

  • El primer cumpleaños de mi blogDenilson Baniwa | Curumim, guardador de memórias | Brasil, 2018

    El primer cumpleaños de mi blog

    Por Carlos Mendoza Álvarez

    Una de las facetas del “intelectual desprofesionalizado”, usando esa expresión querida para Gustavo Esteva, luego de treinta años de vida académica en mi caso, ha consistido en explorar el territorio del blog. Todo un desafío ha resultado descubrir tierra esta inhóspita para un ciudadano de la generación llamada de los Baby boomers o de la posguerra.

    Esta aventura digital ha significado un reto para alguien venido del mundo de la prehistoria digital. Fui un niño de los años sesenta que creció jugando con Towi, pequeñas piezas de madera para formar figuras de casitas o animales, imaginando historias de indios y vaqueros. Infancia de juegos de carreras de cochecitos de metal, del tamaño de la palma de la mano, lanzados con golpes precisos dados con el dedo índice sobre el carrito, para hacerlo avanzar por el borde de la banqueta de cemento, dando la vuelta a la cuadra de la casa, ubicada en el bello barrio de San Francisco en Puebla. Recorríamos así un perímetro de unos cien metros, pasando largas horas con primos y vecinos. Luego vinieron los juegos de Mecano para armar máquinas y puentes con piezas de metal llenas de agujeros empalmados con tornillos. Eran momentos alternados con las carreras de carritos de baleros, corriendo veloces en las calles de pendiente. Ningún juego de videos marcó a mi generación.

    Para las actividades escolares, la máquina de escribir era nuestra aliada irremplazable en la secundaria y la prepa para presentar trabajos finales, haciendo copia de los trabajos con papel carbón en hojas de papel de china de diversos colores, según la materia cursada. Sufríamos como verdadero drama cometer un error de mecanografía porque había que escribir de nuevo toda la hoja.

    Años más tarde, cuando redacté mi tesis de doctorado en Friburgo ya pude usar la máquina eléctrica, con corrector integrado, lo que me parecía un salto cuántico con respecto a las máquinas mecánicas Olivetti de la infancia y adolescencia. Pero, aun así, cuando el riguroso director de tesis hacía comentarios al capítulo sobre las hojas de papel mecanografiado, entregado luego de muchos días y noches en vela, había que escribir de nuevo todo el capítulo. No existía la magia del copy-paste de los procesadores de textos que ahora nos hace ahorrar horas y días de trabajo en un solo clic.

    No obstante las grandes ventajas del mundo digital de nuestros días, recuerdo ahora con nostalgia aquel heroísmo de la escritura académica de los años de infancia y juventud que nos fue probando en el arte de la paciencia a la hora de escribir, corregir y preparar los trabajos académicos con cuidado, a ritmo de ensayo y error, en una parsimonia que favorecía la reflexión y, a veces, nos llevaba a la histeria colectiva.

    El engargolado final del trabajo mecanografiado era el toque maestro que, para estudiantes con buenos recursos económicos, se hacía con alarde al usar la nueva tecnología de encuadernamiento térmico, más fino y elegante, para impresionar al profesor.

    De repente, sin percatarme del salto cualitativo al mundo digital, me ha tocado cruzar hacia otro territorio inhóspito llamado Inteligencia artificial. Hace unos años algunos periodistas y científicos hablaban del “internet de las cosas”, lo que parecía un oráculo de ciudad gótica traído al mundo digital. Todos los dispositivos tecnológicos diseñados con semiconductores y microchips se conectaban en una red secreta en alguna nube digital que parecía flotar sobre nuestras cabezas. Esa nube representaba quizás algo similar a lo que imaginaban las abuelitas cuando rezaban a los coros angélicos para que nos protegieran desde el cielo. La diferencia es que ahora esa nube es una amenaza porque almacena nuestros datos en algún centro controlado por Google o Palantir, devastando el territorio y a su población, pero sobre todo dejándonos desprotegidos ante esa vigilancia global que aterrorizó al Papa León XIV.

    En el mundo de la filosofía, recuerdo que, a inicios del nuevo milenio, Mariano Corbì, un jesuita catalán al que no le gustaba que lo identificaran como compañero de Ignacio, hablaba de “razón digital”, como alternativa a “la razón analógica” que había dominado a Occidente por miles de años, augurando un salto ontológico en las relaciones cósmicas y humanas que tendría impacto inmediato en una nueva forma de vivir la espiritualidad como “religión sin religión”.

    Por su parte, Ivan Illich, en su genial obra “En el viñedo del texto” publicado en 1993, exploraba el parto de Occidente en términos de tecnología de la producción de sentido a partir del libro medieval, siguiendo a su gran maestro parisino Hugo de San Víctor en su obra “Didascalicon”, como metáfora del argumento que se desprende como un viñedo de las hojas del texto con sus numerosas glosas. Basado en esa inteligencia del texto, Illich caracterizó la era de los sistemas que cruzaba la humanidad con la tecnología digital de fin del milenio pasado como un peligroso umbral de deshumanización.

    Pero ahora la Inteligencia artificial crece que llegó para quedarse como un entorno de control de datos y comunicación que, en su versión generativa, amenaza con tomar decisiones por sí sola, cruzando datos y sacando conclusiones, para tomar decisiones en las empresas, gobiernos y ejércitos que dependen de ella para lograr la eficiencia terminal (válgase la expresión) de sus objetivos comerciales y militares. Mucho tenemos que aprender, valorar y decidir para que esta nueva tecnología no termine por devorarnos como especie humana.

    Hace un año, el 1° de junio de 2025, inauguré mi blog como un camino virtual para entretejer conversaciones con personas y comunidades con quienes comparto amistad, anhelos, ideas y algunas iniciativas en curso para sembrar un mundo un poco más humano en nuestros territorios propios. El mundo digital me permite así proseguir ahora el diálogo con personas del Sur y del Norte, con quienes he coincidido en algún momento de la vida personal, académica y pastoral, desde territorios Mapuche y Dakota hasta Sudáfrica, entre Boston y Chiapas, desde la Pomerania hasta El Salvador, Brasil y el Perú.

    Con el apoyo de Raquel, Sergio y Fátima, talentosos colegas del taller Afink y asesores en comunicación gráfica y digital, así como al ojo crítico de Eduardo Velasco como asesor de  la imagen del portal, he ido proponiendo cada semana un texto corto sobre temas de actualidad, con énfasis en el trasfondo humano, de pensamiento, de espiritualidad y de compromiso social para contar y tejer historias de dignidad y esperanza.

    Cumplir un primer año de publicaciones semanales me permite volver la mirada a los temas tratados -acompañados siempre con una imagen de arte decolonial o fotografía de mi autoría que he tomado en algunos viajes- para expresar mi agradecimiento por este aprendizaje colectivo, confiando en que la conversación siga adelante para nutrirnos mutuamente con palabras verdaderas.

    San Cristóbal de Las Casas, 29 de junio de 2026

  • Dios ya no es redondo Sobre las asimetrías creadas por el afán de poderGermán Pose | Balón con nimbo | 2016

    Dios ya no es redondo Sobre las asimetrías creadas por el afán de poder

    Por Carlos Mendoza Álvarez

    Cuando Dios era redondo

    Hace un par de décadas Juan Villoro describió en su libro “Dios es redondo” la utopía del futbol, nacido como deporte de los llanos y las calles del mundo, en términos de un ritual de la fiesta urbana que congregaba a la niñez y las juventudes en torno a una esfera de plástico, a veces de cuero, como celebración del gozo de esquivar al contrincante hasta anotar el gol que sería celebrado con porras, brincos y abrazos en la cancha y en las gradas.

    Nicolás de Cusa había escrito en 1462 su libro “De ludo Globi”, una obra filosófica para describir, a partir del juego de bolos de la época, al cosmos redondo con su mundo de esferas planetarias como metáfora de la perfección de la creación divina y su huella en la inteligencia humana. Siglos después, en el imaginario colectivo de nuestra época un balón redondo condensa ese anhelo de un mundo de extremos equidistantes, símbolo que además pone en movimiento a los pueblos en una cancha de tierra o de pasto.

    También los antiguos pueblos mesoamericanos habían ritualizado esta perfección de la esfera en el juego de pelota sacralizando -según cuenta la arqueología moderna- la lucha entre la luz y la oscuridad cósmica en un juego ritual que hacía pasar por un aro de piedra el balón de caucho, en un ir y venir de golpes con la cadera, los codos y los hombros, donde las articulaciones del cuerpo humano espejeaban al cosmos.

    En tiempos modernos, la FIFA ha hecho del arte del balompié un negocio creado por una maquinaria industrial televisiva para administrar con voracidad el deporte de los llanos y las canchas en los barrios populares de Buenos Aires, Río de Janeiro, México, Barcelona, Seúl y Lagos.  Con orgullo decimos que México ha sido tres veces sede de la copa mundial de futbol, pero desde 1970 hasta hoy, la industria de la televisión, coludida con gobiernos corruptos -antes del PRI y ahora de su clon perverso que es Morena- ha corrompido el juego del balón redondo hecho negocio billonario. Es impresionante ver la propaganda mediática que ha desplegado la FIFA para justificar su avidez en los tres países anfitriones. Y aún más vergonzosa es la servidumbre del Gobierno de México arrodillado ante esa oligarquía que tiene privilegios fiscales sin precedentes en nuestro país y que se ha adueñado del usufructo de estadios y de plazas públicas como el Campo Marte del Ejército Mexicano y el Castillo de Chapultepec, para celebrar su codicia.

    Por fortuna, la magia del juego de pelota mesoamericana, o del juego de los bolos del renacimiento italiano, y del futbol moderno persiste donde quiera que dos equipos despliegan la fantasía del movimiento de una esfera y la puntería de un objetivo cumplido para celebrar la vida.

    Un Papa transcultural

    El Papa León XIV ha sorprendido al mundo con su cuarto viaje apostólico, ahora por Madrid, Barcelona y la Gran Canaria, al convocar a los pueblos que ahí moran -castellanos, catalanes y latinoamericanos- a una fiesta de la vida y la dignidad humana.

    Me ha sorprendido la claridad y valentía con las que el primer Papa transcultural -estadunidense hijo de migrantes y peruano por decisión, hoy ciudadano universal por vocación- ha animado a los pueblos a cuidar la dignidad de las personas y de la naturaleza, en especial de los migrantes en movilidad forzada.

    Su discurso en Tenerife se dirigió de manera frontal a las mafias que trafican personas, recordándoles que tendrán que dar cuenta ante Dios de sus actos criminales, y llamándolas a la conversión y al cese del enriquecimiento a costa del sufrimiento de las personas más vulnerables. También es memorable su crítica a “los señores de la guerra” en su discurso ante el Parlamento español, denunciando el uso del nombre de Dios en vano al justificar guerras de destrucción de pueblos y culturas.

    Dignidad inalienable de las personas migrantes, dignidad de la vida humana desde su inicio hasta su fin, construcción de la paz y desmantelamiento de la industria de la guerra, humanización en tiempos de inteligencia artificial como instrumento en control de un puñado de oligarcas, son los principios de una ética para tiempos de violencia sistémica que ondean como banderas en los discursos y gestos del Papa León.

    Nos queda ahora, a quienes formamos parte de la Iglesia en su tradición católico-romana, unirnos a las demás tradiciones espirituales de la humanidad para retomar el rumbo de la humanidad reconciliada en tiempos de espiral creciente de violencia.

    Israelíes en Chiapas

    Una alerta ha encendido la sociedad civil chiapaneca en las últimas semanas por la presencia de veteranos y soldados israelíes en campaña “humanitaria” en escuelas de Zinacantán.

    En un breve sondeo con habitantes de ese municipio, pude verificar que en las semanas recientes “grupos extranjeros hablando inglés” estuvieron ofreciendo talleres de pintura y de inglés en escuelas primarias de Nachig, Zinacantán y Jech-Chentic. Algunos periodistas advierten el peligro de que se trate del grupo Guerreros sin Fronteras, presentándose como la organización humanitaria Héroes de la Vida, lavando la imagen del ejército israelí en el mundo, envuelto hoy en el genocidio del pueblo palestino con su ideología sionista.

    A esta presencia se suma la reciente visita de la cónsul israelí y de “expertos en seguridad” a autoridades del estado de Chiapas, bajo pretexto de intercambio de experiencias de seguridad y para ratificarles que este estado del Sureste mexicano es un lugar seguro para visitantes israelíes. El secretario estatal de seguridad no parece advertir que sus visitantes provienen de un estado genocida, implementando estrategias y dispositivos de guerra contra la población civil palestina. Actos considerados crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional.

    Es urgente exigir a las autoridades de gobierno de Chiapas que hagan públicos los acuerdos de colaboración que existan con el gobierno israelí, sus empresas y sus organizaciones. Y a nosotros, como parte de la sociedad civil, nos toca estar alertas para observar con atención y responsabilidad mediática las actividades de las organizaciones israelíes en el territorio chiapaneco, en especial sus veteranos, excombatientes y miembros de su ejército. Por su parte, las comunidades de los pueblos originarios -que son hasta ahora el principal objetivo de sus acciones “humanitarias”- tienen la responsabilidad de cuidar el bien común en juego en sus comunidades, en especial sus escuelas y grupos de educación y esparcimiento, para evitar la manipulación de la niñez y las juventudes por ideologías de muerte que acechan sus territorios.

    Dios ya no es redondo porque los amos de la guerra global, los estados genocidas y las mafias criminales han creado la distopía en que vivimos hoy a escala planetaria, pervirtiendo la fiesta del futbol como negocio y dominio de los pueblos en sus selecciones nacionales que quedaron atrapadas en la industria de la FIFA.

    Por fortuna, el sentido lúdico de la existencia lo mantienen los pueblos, en especial aquellos que enfrentan la violencia sistémica y, sin embargo, celebran la vida en medio de la muerte. En esos pueblos late la terca esperanza de que el mundo puede ser armonioso asumiendo las diferencias de pueblos, culturas y espiritualidades como un poliedro numinoso.

    San Cristóbal de Las Casas, 13 de junio de 2026

  • La IA, ¿amenaza o compañera? Sobre los retos del mundo digital y la conmemoración 500 OP ChiapasFreepik | Arte digital, recurso generado con IA | 2026

    La IA, ¿amenaza o compañera? Sobre los retos del mundo digital y la conmemoración 500 OP Chiapas

    Por Carlos Mendoza Álvarez

     

    En días recientes el tema de la inteligencia artificial (IA) se ha “viralizado” en las redes sociales por la primera Carta Encíclica del Papa León XIV. Como ironía de la era de los sistemas -según llamaba Ivan Illich a este nuevo paradigma social que convendría tener presente a la hora de analizar el mundo digital- las advertencias del pontífice han sido ya devoradas por los algoritmos y las cuentas de Instagram, X, TikTok y Facebook (para la vieja generación del mundo digital). Los memes del Papa León luchando contra la IA han inundado las redes, como aquel del pontífice con su báculo advirtiendo con firmeza a Palantir: “No pasarás”. Y para colmo, miles, quizás millones de personas, han recurrido a la IA para crear un resumen de la encíclica, las más de las veces por curiosidad, otras con el afán de criticar al Papa o bien al poderío de las empresas que la producen y controlan. Valdría la pena una lectura pausada y personal de la carta encíclica para analizar su contenido.

    Sin quitar un dedo del renglón de la crítica ética y de la regulación jurídica internacional que es preciso promover para la producción y el uso de la IA, me parece que conviene primero caer en la cuenta de que ya estamos inmersos en esa maraña de datos movida por voluntades individuales, empresariales y gubernamentales, con una “autonomía” cada vez mayor de lo que se llamaba hace años “el internet de las cosas” (IoT por sus siglas en inglés, Internet of Things). Esa red de sistemas digitales de flujo de datos llegó para quedarse, monitoreando la información que circula en el medio digital de manera automatizada dentro de sistemas creados por los humanos, pero operando cada vez con mayor “autonomía” para generar nuevos datos y producir efectos sociales, mercantiles, científicos y culturales sin precedentes.

    La serie de ciencia ficción distópica Black Mirror, creada en Gran Bretaña en 2011, mostraba episodios, fascinantes y espeluznantes a la vez, de una sociedad controlada por la tecnología, donde las fronteras entre realidad humana y mundo virtual eran tan porosas que creaban escenarios apocalípticos. Quince años atrás esta realidad del poder del algoritmo parecía un acto de la imaginación. Hoy ya es parte de nuestra vida cotidiana.

     

     

    Me encuentro ahora preparando un par de charlas sobre la IA. La primera la ofreceré esta semana en la Casa diocesana de San Cristóbal de Las Casas a un grupo de sacerdotes de las Generaciones X y Y -ambas nacieron después de 1965 luego de la generación de los Baby boomers- hasta 1982 cuando aparecen los Millenials. Por supuesto que esta clasificación, propuesta por la sociología colonial británica y canadiense para designar primero a una generación que no tenía un deseo definido, y luego a la primera generación de nativos digitales, es pertinente para describir a ciertos estratos sociales en cada país. Pero también designa la otra cara de la Luna de la globalización, debido al impacto tecnológico que han tenido la televisión y la informática en la vida de todos los pueblos.

    Más adelante, con el equipo de JobeLab realizaremos un conversatorio sobre IA a fines de junio en el templo de Caridad para reflexionar sobre la reciente Carta Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, publicada el pasado lunes 24 de mayo. Lo haremos desde una perspectiva interdisciplinaria, dando primero la voz a colegas de la informática, la educación y la filosofía. Ahí me tocará plantear algunas reflexiones sobre el sentido teológico del problema en cuestión, desde una perspectiva fenomenológica y descolonial, profundizando una intuición presente en la Carta Encíclica, la vulnerabilidad humana, pero por desagracia no desarrollada por el Papa León de manera suficiente.

    Son muchos los foros eclesiales, universitarios y sociales donde hemos de abrir conversaciones inteligentes, con imaginación creativa, para pensar de manera conjunta la realidad digital que ya nos alcanzó, con sus enormes posibilidades de flujo de información y sus desafiantes escenarios de control post-humano de procesos de producción y de conocimiento que jamás hemos imaginado.

    La IA es percibida hoy como una amenaza, aunque ya forma parte de nuestros “usos y costumbres” de la era digital. Tal vez debamos aprender a convivir con ella como “creatura”, es decir, como realidad marcada por la finitud de todo los creado y, por tanto, incapaz de suplantar nuestra imaginación y nuestra creatividad -y mucho menos la Gloria divina- aunque debamos estar atentos al peligro de control de nuestras vidas y destino. Hoy más que nunca, el reducto místico de la condición humana se presenta con mayor claridad como fuente de libertad en tiempos de IA.

     

    500 OP Chiapas

     

    Este jueves 4 de junio iniciamos los actos conmemorativos por los 500 años de la llegada de los frailes dominicos a Tierra Firme del continente americano, el 23 de junio de 1526 en la Villa Rica de la Veracruz, como primer anclaje de la colonización europea y de la llegada del Evangelio con su modelo de Cristiandad occidental.

    En Chiapas, la pequeña comunidad de frailes dominicos de San Cristóbal de Las Casas, junto con amigos y colegas, ha preparado actos culturales y litúrgicos para conmemorar esa gesta. Iniciaremos el jueves 4 de junio con el concierto de la Orquesta Sinfónica y Coro San Cristóbal de Las Casas en el Templo de Santo Domingo, donde este conjunto juvenil interpretará obras de música clásica barroca y moderna, con interludios que remorarán brevemente los momentos de llegada de los frailes a estas tierras, su misión evangelizadora, su apogeo en el periodo novohispano y su posterior decadencia en el siglo XIX, hasta el progresivo florecimiento en el siglo XX.

    El viernes 5 de junio, un coloquio académico sobre la contribución de los dominicos a la cultura chiapaneca tendrá lugar en el antiguo convento de los frailes en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, hoy Museo de los Altos de Chiapas, con la participación de dos historiadores de la arquitectura novohispana de los dominicos en Chiapas. Será la ocasión para la presentación del libro más reciente de fray Pablo Iribarren sobre los dominicos en el siglo XX, enfocado en la evangelización en diálogo con los pueblos originarios de Chiapas. La música de marimba de las Hermanas Díaz pondrá el tono festivo en este evento.

    El sábado 6 de junio será el turno para el festejo en Zinacantán, con la generosa colaboración de las comunidades creyentes de la Parroquia de San Lorenzo Mártir. Una misa solemne de acción de gracias en el Templo de San Lorenzo Mártir, sede parroquial, estará seguida por el acto cultural “Transfiguraciones: espiritualidades mayas hoy”, que me ha tocado organizar junto con dos maestros del arte maya contemporáneo. Iniciaremos con la develación del mural 500 OP Chiapas, realización magistral del maestro Antún Kojtom, artista tseltal de Tenejapa, sobre el encuentro de las tradiciones espirituales del pueblo tsotsil y otros pueblos mayas de los Altos y la Selva de Chiapas con los frailes dominicos a lo largo de la historia. La poesía tsotsil del maestro Xun Betán y de algunos de sus alumnos del taller de creación literaria, realizado este mes como preparación a este evento, estará acompañada por música tradicional tsotsil interpretada por músicos del templo parroquial. Y por la tarde, será ofrecida una charla sobre los dominicos en Zinacantán por fray Pablo Iribarren, como marco para un acto litúrgico de cierre en el que jóvenes zinacantecos harán sus promesas iniciales como miembros del Movimiento Juvenil Dominicano.

    Y para concluir los actos conmemorativos, el domingo 7 de junio, con una Eucaristía presidida por Don Rodrigo Aguilar, actual obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, la familia dominicana y el pueblo creyente de la ciudad daremos gracias al Dios de la Vida por este medio milenio de obra de la predicación, con sus luces y sombras, invocando la misericordia divina para caminar con esperanza como pueblo de Dios en los tiempos arduos que nos toca vivir para dar testimonio del Evangelio de la liberación con justicia y paz para todas las creaturas del cosmos.

    Les esperamos pronto en Chiapas.

    San Cristóbal de Las Casas, 31 de mayo de 2026

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