Etiqueta: Xun Betán

  • Transfiguraciones mayas Acto cultural de los 500 OP Chiapas

    Transfiguraciones mayas Acto cultural de los 500 OP Chiapas

    Palabras de bienvenida

    Por Carlos Mendoza Álvarez

    Buenas tardes, queridos hermanos y hermanas:

    Este acto cultural en la plaza pública del municipio de Zinacantán es un símbolo del diálogo fe y razón que ha sido el corazón de la predicación del Evangelio, desde sus orígenes en tierras de Palestina con Jesús de Nazaret, hace dos mil años, hasta el día de hoy en los Altos de Chiapas.

    Jesús de Galilea fue un predicador de buenas noticias para la humanidad, enfrentando a los poderosos de su tiempo, y acompañado por su comunidad mesiánica a pesar de que fue traicionado por una turba enfurecida.

    La entrega amorosa de Jesús por una humanidad reconciliada consigo misma y con la madre Tierra adquiere una fuerza cósmica con su resurrección de entre los muertos que es la buena noticia más radical de todos los tiempos.

    Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos. Y por eso el Dios de la vida siempre está del lado de los pobres, los excluidos y los vulnerables, para desde ahí llamar a todos, víctimas y verdugos, a sanar a la humanidad herida de muerte y llevarnos a su vida plena

    Con motivo de la llegada de los primeros frailes dominicos a Tierra firme de la Abya Yala de los pueblos originarios, hace cinco siglos en las costas de Veracruz en 1526, los frailes dominicos de hoy anhelamos hacer memoria dichosa, a la vez que crítica, de esos cinco siglos de encuentros y desencuentros con los pueblos de México, en especial de Chiapas.

    El diálogo fe y razón, los frailes dominicos lo hemos promovido desde hace ocho siglos en la espiritualidad, el pensamiento y las artes, siempre acompañado de la promoción de la dignidad humana y sus derechos humanos inalienables, a través de la justicia y la paz para todos los pueblos y creaturas, como lo hiciera el primer obispo de Chiapas, nuestro hermano fray Bartolomé de Las Casas, por medio de la evangelización pacífica, y luego siguiera sus pasos fray Pedro Lorenzo de la Nada en tierras de los Pochutlas y los Lacandones, como se podrá apreciar en el mural que está por develarse.

    El acto cultural que hoy nos congrega es un movimiento en tres momentos: la imagen, la palabra y la música.

    La imagen

    Por medio de los murales los pueblos mayenses han plasmado desde antiguo su memoria ancestral, cuyo ejemplo culmen son los murales de Bonampak. Esa tradición se renueva en el arte maya contemporáneo, como el del gran maestro Antún Kojtom, artista tseltal de Tenejapa, quien aceptó la invitación de los frailes dominicos a imaginar, diseñar y pintar el mural que será develado en unos instantes por el Prior Provincial de los Dominicos en México, fray Luis Javier Rubio Guerrero, el maestro Antún Kojtom, artista invitado, y un hermano representando a las autoridades del templo de San Lorenzo mártir.

    Luego se expondrán nueve cuadros de jóvenes de Zinacantán que participaron en el Taller de iniciación a la pintura acrílica que ofreció el maestro Antún la semana pasada. Sus obras muestran el ch’ulel o fuerza espiritual que les acompaña en su vida interior. Y haremos entrega de los diplomas de reconocimiento a su compromiso.

    La palabra

    Desde antiguo la palabra humana es un destello de la palabra divina, en especial la poesía. En la segunda parte de este acto cultural escucharemos poesía del maestro Xun Betan, escritor tsotsil de Venustiano Carranza ,y de las y los jóvenes que participaron en el taller que animó por varias semanas en Zinacantán. También haremos entrega de los diplomas de reconocimiento a su compromiso.

    La música

    Y para concluir, la música tradicional, esa memoria ancestral sonora, nos inspirará para mirar de cerca el mural monumental del maestro Antún Kojtom y los acrílicos de sus estudiantes. Las ondas sonoras de los músicos tradicionales de la Parroquia de San Lorenzo Mártir de Sots’leb alcanzarán a escucharse en toda la plaza, con ecos en los cerros sagrados con los ch’ulelal que los pueblan, quienes también nos miran y acompañan hoy.

    Los frailes dominicos ofrecemos este regalo al pueblo zinacanteco. Fue posible gracias al acuerdo de las tres autoridades de la comunidad: municipio, templos y plan pastoral.

    Una palabra especial de gratitud a la Fundación Sertull de la Ciudad de México por su generoso apoyo para financiar esta iniciativa, así como al Centro de Derechos. Humanos fray Bartolomé de Las Casas por su acompañamiento en la educación de la memoria histórica y de los derechos humanos de los pueblos originarios.

    Para concluir hago una invitación a la familia dominicana (frailes, hermanas y laicos) a seguir profundizando, con rigor y con esperanza, la memoria histórica de ese pasado complejo de los dominicos en Chiapas desde los desafíos que se abren en el horizonte de nuestro tiempo:

    • visibilizar las historias de las mujeres sabedoras de la espiritualidad ancestral maya y sus cargos actuales en las comunidades, así como a las personas de la

    diversidad sexual en su dignidad, sus derechos y su responsabilidad comunitaria;

    • y acompañar en sus procesos a las infancias y juventudes que se incorporan con pasión a la modernidad tecnológica, con sus oportunidades y sus graves riesgos de devastación ecológica, social y política, en tiempos del algoritmo y la inteligencia artificial.

    Que el arte tsotsil y tseltal contemporáneo que vamos a contemplar en el mural y los acrílicos, a escuchar en los poemas y a celebrar con la música tradicional nos permitan celebrar el diálogo de saberes entre los pueblos, con sus espiritualidades ancestrales y contemporáneas diversas.

    Que sigamos practicando la escucha mutua en nuestros días para promover la vida plena de los pueblos originarios de los Altos de Chiapas, en especial del pueblo zinacanteco.

    ¡Sean todes bienvenides a esta fiesta de la Vida del pueblo zinacanteco de ayer y hoy!

    Sots’leb, 6 de junio de 2026

    fray Carlos Mendoza Álvarez, OP

    Coordinador de las actividades culturales 500 OP Chiapas

  • La IA, ¿amenaza o compañera? Sobre los retos del mundo digital y la conmemoración 500 OP ChiapasFreepik | Arte digital, recurso generado con IA | 2026

    La IA, ¿amenaza o compañera? Sobre los retos del mundo digital y la conmemoración 500 OP Chiapas

    Por Carlos Mendoza Álvarez

     

    En días recientes el tema de la inteligencia artificial (IA) se ha “viralizado” en las redes sociales por la primera Carta Encíclica del Papa León XIV. Como ironía de la era de los sistemas -según llamaba Ivan Illich a este nuevo paradigma social que convendría tener presente a la hora de analizar el mundo digital- las advertencias del pontífice han sido ya devoradas por los algoritmos y las cuentas de Instagram, X, TikTok y Facebook (para la vieja generación del mundo digital). Los memes del Papa León luchando contra la IA han inundado las redes, como aquel del pontífice con su báculo advirtiendo con firmeza a Palantir: “No pasarás”. Y para colmo, miles, quizás millones de personas, han recurrido a la IA para crear un resumen de la encíclica, las más de las veces por curiosidad, otras con el afán de criticar al Papa o bien al poderío de las empresas que la producen y controlan. Valdría la pena una lectura pausada y personal de la carta encíclica para analizar su contenido.

    Sin quitar un dedo del renglón de la crítica ética y de la regulación jurídica internacional que es preciso promover para la producción y el uso de la IA, me parece que conviene primero caer en la cuenta de que ya estamos inmersos en esa maraña de datos movida por voluntades individuales, empresariales y gubernamentales, con una “autonomía” cada vez mayor de lo que se llamaba hace años “el internet de las cosas” (IoT por sus siglas en inglés, Internet of Things). Esa red de sistemas digitales de flujo de datos llegó para quedarse, monitoreando la información que circula en el medio digital de manera automatizada dentro de sistemas creados por los humanos, pero operando cada vez con mayor “autonomía” para generar nuevos datos y producir efectos sociales, mercantiles, científicos y culturales sin precedentes.

    La serie de ciencia ficción distópica Black Mirror, creada en Gran Bretaña en 2011, mostraba episodios, fascinantes y espeluznantes a la vez, de una sociedad controlada por la tecnología, donde las fronteras entre realidad humana y mundo virtual eran tan porosas que creaban escenarios apocalípticos. Quince años atrás esta realidad del poder del algoritmo parecía un acto de la imaginación. Hoy ya es parte de nuestra vida cotidiana.

     

     

    Me encuentro ahora preparando un par de charlas sobre la IA. La primera la ofreceré esta semana en la Casa diocesana de San Cristóbal de Las Casas a un grupo de sacerdotes de las Generaciones X y Y -ambas nacieron después de 1965 luego de la generación de los Baby boomers- hasta 1982 cuando aparecen los Millenials. Por supuesto que esta clasificación, propuesta por la sociología colonial británica y canadiense para designar primero a una generación que no tenía un deseo definido, y luego a la primera generación de nativos digitales, es pertinente para describir a ciertos estratos sociales en cada país. Pero también designa la otra cara de la Luna de la globalización, debido al impacto tecnológico que han tenido la televisión y la informática en la vida de todos los pueblos.

    Más adelante, con el equipo de JobeLab realizaremos un conversatorio sobre IA a fines de junio en el templo de Caridad para reflexionar sobre la reciente Carta Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, publicada el pasado lunes 24 de mayo. Lo haremos desde una perspectiva interdisciplinaria, dando primero la voz a colegas de la informática, la educación y la filosofía. Ahí me tocará plantear algunas reflexiones sobre el sentido teológico del problema en cuestión, desde una perspectiva fenomenológica y descolonial, profundizando una intuición presente en la Carta Encíclica, la vulnerabilidad humana, pero por desagracia no desarrollada por el Papa León de manera suficiente.

    Son muchos los foros eclesiales, universitarios y sociales donde hemos de abrir conversaciones inteligentes, con imaginación creativa, para pensar de manera conjunta la realidad digital que ya nos alcanzó, con sus enormes posibilidades de flujo de información y sus desafiantes escenarios de control post-humano de procesos de producción y de conocimiento que jamás hemos imaginado.

    La IA es percibida hoy como una amenaza, aunque ya forma parte de nuestros “usos y costumbres” de la era digital. Tal vez debamos aprender a convivir con ella como “creatura”, es decir, como realidad marcada por la finitud de todo los creado y, por tanto, incapaz de suplantar nuestra imaginación y nuestra creatividad -y mucho menos la Gloria divina- aunque debamos estar atentos al peligro de control de nuestras vidas y destino. Hoy más que nunca, el reducto místico de la condición humana se presenta con mayor claridad como fuente de libertad en tiempos de IA.

     

    500 OP Chiapas

     

    Este jueves 4 de junio iniciamos los actos conmemorativos por los 500 años de la llegada de los frailes dominicos a Tierra Firme del continente americano, el 23 de junio de 1526 en la Villa Rica de la Veracruz, como primer anclaje de la colonización europea y de la llegada del Evangelio con su modelo de Cristiandad occidental.

    En Chiapas, la pequeña comunidad de frailes dominicos de San Cristóbal de Las Casas, junto con amigos y colegas, ha preparado actos culturales y litúrgicos para conmemorar esa gesta. Iniciaremos el jueves 4 de junio con el concierto de la Orquesta Sinfónica y Coro San Cristóbal de Las Casas en el Templo de Santo Domingo, donde este conjunto juvenil interpretará obras de música clásica barroca y moderna, con interludios que remorarán brevemente los momentos de llegada de los frailes a estas tierras, su misión evangelizadora, su apogeo en el periodo novohispano y su posterior decadencia en el siglo XIX, hasta el progresivo florecimiento en el siglo XX.

    El viernes 5 de junio, un coloquio académico sobre la contribución de los dominicos a la cultura chiapaneca tendrá lugar en el antiguo convento de los frailes en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, hoy Museo de los Altos de Chiapas, con la participación de dos historiadores de la arquitectura novohispana de los dominicos en Chiapas. Será la ocasión para la presentación del libro más reciente de fray Pablo Iribarren sobre los dominicos en el siglo XX, enfocado en la evangelización en diálogo con los pueblos originarios de Chiapas. La música de marimba de las Hermanas Díaz pondrá el tono festivo en este evento.

    El sábado 6 de junio será el turno para el festejo en Zinacantán, con la generosa colaboración de las comunidades creyentes de la Parroquia de San Lorenzo Mártir. Una misa solemne de acción de gracias en el Templo de San Lorenzo Mártir, sede parroquial, estará seguida por el acto cultural “Transfiguraciones: espiritualidades mayas hoy”, que me ha tocado organizar junto con dos maestros del arte maya contemporáneo. Iniciaremos con la develación del mural 500 OP Chiapas, realización magistral del maestro Antún Kojtom, artista tseltal de Tenejapa, sobre el encuentro de las tradiciones espirituales del pueblo tsotsil y otros pueblos mayas de los Altos y la Selva de Chiapas con los frailes dominicos a lo largo de la historia. La poesía tsotsil del maestro Xun Betán y de algunos de sus alumnos del taller de creación literaria, realizado este mes como preparación a este evento, estará acompañada por música tradicional tsotsil interpretada por músicos del templo parroquial. Y por la tarde, será ofrecida una charla sobre los dominicos en Zinacantán por fray Pablo Iribarren, como marco para un acto litúrgico de cierre en el que jóvenes zinacantecos harán sus promesas iniciales como miembros del Movimiento Juvenil Dominicano.

    Y para concluir los actos conmemorativos, el domingo 7 de junio, con una Eucaristía presidida por Don Rodrigo Aguilar, actual obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, la familia dominicana y el pueblo creyente de la ciudad daremos gracias al Dios de la Vida por este medio milenio de obra de la predicación, con sus luces y sombras, invocando la misericordia divina para caminar con esperanza como pueblo de Dios en los tiempos arduos que nos toca vivir para dar testimonio del Evangelio de la liberación con justicia y paz para todas las creaturas del cosmos.

    Les esperamos pronto en Chiapas.

    San Cristóbal de Las Casas, 31 de mayo de 2026

  • De mundos alternos que se tocan Conmemorando el primer centenario del nacimiento de Ivan IllichStreet Art | Elogio de la bicicleta | Buenos Aires, 2015

    De mundos alternos que se tocan Conmemorando el primer centenario del nacimiento de Ivan Illich

    Por Carlos Mendoza-Álvarez

    Entre la Europa de la posguerra y la América Latina y caribeña del espejismo moderno hubo flujos de vida y pensamiento que iban y venían entre ambos litorales del Atlántico. Lo que antes fuera la frontera de conquista, colonización y evangelización —con las creaciones criollas y mestizas que reinventaron Occidente durante el periodo colonial— se convirtió en tiempos modernos en un océano de susurros de mundos nuevos, navegando a contracorriente del progreso y de la industrialización.

    La década de los años sesenta del siglo pasado vio surgir en Cuernavaca, México, un río de pensamiento yendo “al norte del futuro”, como Ivan Illich gustaba enunciar el porvenir llegando a nosotros aquí y ahora, citando el poema de Paul Celan, ese autor hebreo rumano que tanto le fascinaba:

    En los ríos, al norte del futuro,
    tiendo la red que tú
    titubeante cargas
    de escritura de piedras,
    sombras.

    En mi mano el otoño come su hoja: somos amigos.
    Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar:
    regresa el tiempo a la nuez.

    En el espejo es domingo,
    en el sueño se duerme,
    la boca dice la verdad.

    Mi ojo asciende al sexo de la amada:
    nos miramos,
    nos decimos palabras oscuras,
    nos amamos como se aman amapola y memoria,
    nos dormimos como el vino en los cuencos,
    como el mar en el rayo sangriento de la luna.

    Nos mantenemos abrazados en la ventana, nos ven desde la calle:
    tiempo es de que se sepa,
    tiempo es de que la piedra pueda florecer,
    de que en la inquietud palpite un corazón.
    Tiempo es de que sea tiempo.

    Es tiempo.

    La investigadora austriaca Isabella Bruckner, joven profesora en el Ateneo de San Anselmo de los benedictinos en Roma, que ahora se traslada a Friburgo de Brisgovia, organizó un coloquio europeo para profundizar en el legado teológico de Ivan Illich, rastreando la genealogía de sus intuiciones más profundas sobre la crisis de la modernidad instrumental, surgidas de lo que él llamó la perversión del cristianismo.

    Junto con el profesor Martin Kirschner, de la Universidad Católica de Eichstätt en Baviera, fui invitado a ofrecer una ponencia conjunta, comparando la teología política que surge en algunos lugares de Alemania y México inspirada en las intuiciones e ideas de Illich. El desafío era doble porque suponía encontrar un suelo común y un lenguaje apropiado para dar cuenta de experiencias de proximidad y convivencialidad en países tan disímbolos en su cultura política: el pueblo alemán debatiéndose hoy por la complicidad de la Unión Europea como aliada de Israel y Estados Unidos en su guerra geopolítica en Medio Oriente, y el pueblo mexicano seducido por los cantos de las sirenas de la Cuarta Transformación y los alaridos de la Copa del Mundo de Futbol que silencian el drama de las personas desaparecidas y la corrupción del narcogobierno en buena parte del territorio del país.

    Cuando fui invitado a participar, sugerí a la organizadora invitar a personas que por años han caminado inspiradas por el pensamiento de Illich, en particular a Javier Sicilia, Sylvia Marcos, Roberto Ochoa y Rafael Mondragón, poco conocidos por la academia europea. Así que me di a la tarea de presentar en mi ponencia las ideas centrales de este diálogo crítico sobre lo que Humberto Beck llamó la Escuela de Cuernavaca, con el pensador hebreo y cristiano de la proximidad y la convivencialidad. Subrayé los nuevos derroteros que se presentan en México y otras partes del mundo de abajo y de las periferias de los centros de poder hegemónico, donde fluyen las resistencias como otros modos de comer, sanar y educar —según decía el añorado Gustavo Esteva hablando de los verbos revolucionarios— para promover autonomías territoriales, epistémicas y espirituales que dan sustento a comunidades y pueblos que enfrentan a la hidra de muchas cabezas que devora el mundo.

    Uno de los temas illichianos que más impactó a colegas en Alemania durante la pandemia de COVID-19 fue la crítica a la maquinaria industrial farmacéutica, promovida por los gobiernos democráticos occidentales que impusieron políticas de salud pública sin considerar la autonomía de las personas y las comunidades en la elección de los modos más adecuados para enfrentar la pandemia. Mis colegas alemanes, Martin Kirschner y Markus Riedenauer, insistieron en la vigencia de esa crítica al poder del Estado para imponer esquemas obligatorios de vacunación, sin tener en cuenta las graves objeciones científicas al uso indiscriminado de la vacuna y a los efectos que esta causó en la población.

    Otro tema recurrente en los debates de Roma fue el de las autonomías territoriales, epistémicas y culturales que surgen al colocar en el centro de la vida la proximidad del cara a cara o, en palabras de Illich, la convivencialidad como modo de existencia y el lugar que se habita con la fuerza de lo vernáculo. Tanto en Europa como en América Latina y el Caribe, esas autonomías han andado camino en décadas recientes, con la conquista de cuerpos y territorios por parte de mujeres, pueblos originarios y colectivas queer/cuir, entre otros colectivos en resistencia.

    Les sorprendió a los colegas europeos el enfoque diverso sobre las implicaciones éticas, políticas y espirituales de la obra del pensador migrante Ivan Illich. Desde su diáspora de la Iglesia clerical hasta su vuelta a los clásicos medievales como Hugo de San Víctor —pasando por su convivencialidad con comunidades puertorriqueñas en Nueva York y luego con comunidades campesinas en Cuernavaca— Illich fue testigo de esos mundos otros que se tocan. Fabio Milana, editor, junto con Giorgio Agamben, de la obra de Illich en italiano, presentó una joya de investigación de archivo de la familia Illich para contar la “vocación de Ivan”, como joven hijo de madre hebrea y padre cristiano, que cultivó desde la infancia y la juventud la pasión por el pensamiento surgido del cristianismo como acontecimiento de la encarnación del Verbo de Dios. Un núcleo que, más adelante, quedaría como rescoldo en la obra del pensador migrante hasta nuestros días, en la que ahora recuperamos esa mirada prístina de Illich sobre una iglesia sin poder.

    Quedó abierta la propuesta de proseguir la exploración del pensamiento de Illich desde sus diversas perspectivas, tanto la europea como la latinoamericana. Esperamos organizar un encuentro en Cuernavaca que anime estos diálogos y nuevos modos de vida en la convivencialidad de quienes resisten la era del sistema, recuperando el lugar y lo vernáculo como ejes de otra modernidad posible.

    Esta semana inician los talleres culturales de escritura y pintura en Sots’leb, como parte de los preparativos para la conmemoración de los 500 OP Chiapas, que se llevará a cabo el sábado 6 de junio en Zinacantán.

    He tenido la fortuna de contribuir a la organización de estos eventos a cargo de los maestros Antún Kojtom, pintor tseltal de Tenejapa, y Xun Betán, antropólogo y poeta tsotsil de Venustiano Carranza. Estos actos de memoria colectiva buscan explorar la vigencia de las culturas de los Altos de Chiapas y su encuentro con los frailes dominicos en un diálogo que comenzó hace quinientos años.

    Un mural en la explanada afuera del templo de San Lorenzo Mártir de Zinacantán plasmará escenas de la religión ancestral del pueblo tsotsil, tales como el rezo en los cerros a cargo de los Jiloletic, la bendición de las abuelas y la importancia de los cargos tradicionales como vínculo de la comunidad. Como parte de esa ancestral historia, en el centro del mural aparece una escena del encuentro imaginario entre un Jilol o vidente tsotsil con fray Bartolomé de Las Casas, acompañado a sus espaldas por otros frailes que cuidaron el legado del Evangelio ligado a la defensa de los derechos de los pueblos, como fray Matías de Córdoba contribuyendo a la independencia de Chiapas y, en tiempos recientes, fray Raúl Vera con jTatic Samuel Ruiz caminando con los pueblos mayas. Y al extremo derecho del mural, el maestro Antún creó una bellísima escena del diálogo entre el sabio de Pochutla Chan ak’abal o serpiente nocturna,  y fray Pedro Lorenzo de la Nada, ambos sentados bajo una ceiba, el árbol sagrado de los mayas de la selva Lacandona, en mutua escucha: el fraile hablando con elocuencia y respeto, el sabio maya señalando a la tierra y tocando su corazón.

    Quienes puedan asistir el sábado 6 de junio a Zinacantán podrán participar en el develamiento del mural, acompañado de poesía tsotsil y música tradicional, para refrendar de esta manera el diálogo de saberes que buscamos seguir promoviendo entre frailes y comunidades tsotsiles, y fortalecer la vida de los pueblos con la savia vital de sus tradiciones ancestrales y la fuerza profética del Evangelio.

    Roma, 17 de mayo de 2026

Spanish