Etiqueta: Dignidad humana

  • Dios ya no es redondo Sobre las asimetrías creadas por el afán de poderGermán Pose | Balón con nimbo | 2016

    Dios ya no es redondo Sobre las asimetrías creadas por el afán de poder

    Por Carlos Mendoza Álvarez

    Cuando Dios era redondo

    Hace un par de décadas Juan Villoro describió en su libro “Dios es redondo” la utopía del futbol, nacido como deporte de los llanos y las calles del mundo, en términos de un ritual de la fiesta urbana que congregaba a la niñez y las juventudes en torno a una esfera de plástico, a veces de cuero, como celebración del gozo de esquivar al contrincante hasta anotar el gol que sería celebrado con porras, brincos y abrazos en la cancha y en las gradas.

    Nicolás de Cusa había escrito en 1462 su libro “De ludo Globi”, una obra filosófica para describir, a partir del juego de bolos de la época, al cosmos redondo con su mundo de esferas planetarias como metáfora de la perfección de la creación divina y su huella en la inteligencia humana. Siglos después, en el imaginario colectivo de nuestra época un balón redondo condensa ese anhelo de un mundo de extremos equidistantes, símbolo que además pone en movimiento a los pueblos en una cancha de tierra o de pasto.

    También los antiguos pueblos mesoamericanos habían ritualizado esta perfección de la esfera en el juego de pelota sacralizando -según cuenta la arqueología moderna- la lucha entre la luz y la oscuridad cósmica en un juego ritual que hacía pasar por un aro de piedra el balón de caucho, en un ir y venir de golpes con la cadera, los codos y los hombros, donde las articulaciones del cuerpo humano espejeaban al cosmos.

    En tiempos modernos, la FIFA ha hecho del arte del balompié un negocio creado por una maquinaria industrial televisiva para administrar con voracidad el deporte de los llanos y las canchas en los barrios populares de Buenos Aires, Río de Janeiro, México, Barcelona, Seúl y Lagos.  Con orgullo decimos que México ha sido tres veces sede de la copa mundial de futbol, pero desde 1970 hasta hoy, la industria de la televisión, coludida con gobiernos corruptos -antes del PRI y ahora de su clon perverso que es Morena- ha corrompido el juego del balón redondo hecho negocio billonario. Es impresionante ver la propaganda mediática que ha desplegado la FIFA para justificar su avidez en los tres países anfitriones. Y aún más vergonzosa es la servidumbre del Gobierno de México arrodillado ante esa oligarquía que tiene privilegios fiscales sin precedentes en nuestro país y que se ha adueñado del usufructo de estadios y de plazas públicas como el Campo Marte del Ejército Mexicano y el Castillo de Chapultepec, para celebrar su codicia.

    Por fortuna, la magia del juego de pelota mesoamericana, o del juego de los bolos del renacimiento italiano, y del futbol moderno persiste donde quiera que dos equipos despliegan la fantasía del movimiento de una esfera y la puntería de un objetivo cumplido para celebrar la vida.

    Un Papa transcultural

    El Papa León XIV ha sorprendido al mundo con su cuarto viaje apostólico, ahora por Madrid, Barcelona y la Gran Canaria, al convocar a los pueblos que ahí moran -castellanos, catalanes y latinoamericanos- a una fiesta de la vida y la dignidad humana.

    Me ha sorprendido la claridad y valentía con las que el primer Papa transcultural -estadunidense hijo de migrantes y peruano por decisión, hoy ciudadano universal por vocación- ha animado a los pueblos a cuidar la dignidad de las personas y de la naturaleza, en especial de los migrantes en movilidad forzada.

    Su discurso en Tenerife se dirigió de manera frontal a las mafias que trafican personas, recordándoles que tendrán que dar cuenta ante Dios de sus actos criminales, y llamándolas a la conversión y al cese del enriquecimiento a costa del sufrimiento de las personas más vulnerables. También es memorable su crítica a “los señores de la guerra” en su discurso ante el Parlamento español, denunciando el uso del nombre de Dios en vano al justificar guerras de destrucción de pueblos y culturas.

    Dignidad inalienable de las personas migrantes, dignidad de la vida humana desde su inicio hasta su fin, construcción de la paz y desmantelamiento de la industria de la guerra, humanización en tiempos de inteligencia artificial como instrumento en control de un puñado de oligarcas, son los principios de una ética para tiempos de violencia sistémica que ondean como banderas en los discursos y gestos del Papa León.

    Nos queda ahora, a quienes formamos parte de la Iglesia en su tradición católico-romana, unirnos a las demás tradiciones espirituales de la humanidad para retomar el rumbo de la humanidad reconciliada en tiempos de espiral creciente de violencia.

    Israelíes en Chiapas

    Una alerta ha encendido la sociedad civil chiapaneca en las últimas semanas por la presencia de veteranos y soldados israelíes en campaña “humanitaria” en escuelas de Zinacantán.

    En un breve sondeo con habitantes de ese municipio, pude verificar que en las semanas recientes “grupos extranjeros hablando inglés” estuvieron ofreciendo talleres de pintura y de inglés en escuelas primarias de Nachig, Zinacantán y Jech-Chentic. Algunos periodistas advierten el peligro de que se trate del grupo Guerreros sin Fronteras, presentándose como la organización humanitaria Héroes de la Vida, lavando la imagen del ejército israelí en el mundo, envuelto hoy en el genocidio del pueblo palestino con su ideología sionista.

    A esta presencia se suma la reciente visita de la cónsul israelí y de “expertos en seguridad” a autoridades del estado de Chiapas, bajo pretexto de intercambio de experiencias de seguridad y para ratificarles que este estado del Sureste mexicano es un lugar seguro para visitantes israelíes. El secretario estatal de seguridad no parece advertir que sus visitantes provienen de un estado genocida, implementando estrategias y dispositivos de guerra contra la población civil palestina. Actos considerados crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional.

    Es urgente exigir a las autoridades de gobierno de Chiapas que hagan públicos los acuerdos de colaboración que existan con el gobierno israelí, sus empresas y sus organizaciones. Y a nosotros, como parte de la sociedad civil, nos toca estar alertas para observar con atención y responsabilidad mediática las actividades de las organizaciones israelíes en el territorio chiapaneco, en especial sus veteranos, excombatientes y miembros de su ejército. Por su parte, las comunidades de los pueblos originarios -que son hasta ahora el principal objetivo de sus acciones “humanitarias”- tienen la responsabilidad de cuidar el bien común en juego en sus comunidades, en especial sus escuelas y grupos de educación y esparcimiento, para evitar la manipulación de la niñez y las juventudes por ideologías de muerte que acechan sus territorios.

    Dios ya no es redondo porque los amos de la guerra global, los estados genocidas y las mafias criminales han creado la distopía en que vivimos hoy a escala planetaria, pervirtiendo la fiesta del futbol como negocio y dominio de los pueblos en sus selecciones nacionales que quedaron atrapadas en la industria de la FIFA.

    Por fortuna, el sentido lúdico de la existencia lo mantienen los pueblos, en especial aquellos que enfrentan la violencia sistémica y, sin embargo, celebran la vida en medio de la muerte. En esos pueblos late la terca esperanza de que el mundo puede ser armonioso asumiendo las diferencias de pueblos, culturas y espiritualidades como un poliedro numinoso.

    San Cristóbal de Las Casas, 13 de junio de 2026

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